jueves, 30 de agosto de 2012

Océanos de hielo que se derriten en noches sin tiempo

La luna apareciendo y desapareciendo en el cielo ya presagiaba que nosotros también acabaríamos desapareciendo perdidos en cada uno de los recovecos de nuestros cuerpos. Los guerreros siempre abren las puertas a la pasión, y lo hacen sin límites ni tiempo, quizá hasta que la lluvia calma la sed y borra las huellas de todo cuanto hicimos. 


martes, 21 de agosto de 2012

Jugando con los límites

Al traspasar las fronteras los puntos de referencia dejan de estar claros, y es entonces cuando el hielo se diluye..., porque la pasión le puede.


lunes, 20 de agosto de 2012

Interiores

Me asomé a tu mirada una vez más. No sé cuánto tiempo podré mantener el equilibrio, cuánto tiempo podré permanecer del lado de "lo racional" sin dejarme caer en tu reino de "lo visceral". Podría haberme perdido en cualquiera de los momentos en los que estabas tan cerca que parecía que hubieras estado siempre a mi lado, pero puede que todo fuera fruto del sonido del silencio, o del desaparecer del sol dejando paso a la inminente noche, más allá de nuestras vidas, más allá de que podamos cambiar nuestros destinos.

Playa del Silencio (Asturias)

lunes, 13 de agosto de 2012

Perseidas: deseos y realidades


Estrellas tan fugaces como algunas miradas. Deseos tan imaginados como reales. Apoyados en la barandilla, escuchando cómo el sonido de las olas rompe el silencio de la noche, o cómo hace de ello su refugio perfecto, o el nuestro.
A veces no somos conscientes de lo que teníamos hasta que lo recuperamos.



sábado, 11 de agosto de 2012

Sobre la tierra batida


Los triunfos y las derrotas ponen a prueba a los seres humanos, hacen que se enfrenten a sus límites y que sean capaces de ir más allá de ellos, incluso cuando nadie lo espera. En la cancha la red separa a los contrincantes, como si separase sus mundos, sus existencias, al igual que en la vida cuando se tejen redes para evitar que otros traspasen el umbral de lo que nunca se pondrá en juego.

lunes, 6 de agosto de 2012

Inevitablemente tú

Te acercaste. Me rozabas. Tu piel. Mi piel. Te seguí. Lo sé. Labios que se vuelven a encontrar una y otra vez. Cuerpos que se desnudan y se funden, roto el tiempo, mientras las velas se consumen garabateando nuestras siluetas.