miércoles, 27 de noviembre de 2013

Otros mundos dentro de éste al desdoblar la realidad



Catedrales que habitan sobre arenas claras. Lugares en los que poder parar el tiempo. Templos de serenidad en los que el mar nos acoge, y a la par nos encoge, haciéndonos sentir que quizá no sea tanta la diferencia entre lo efímero y lo eterno.

(Praia de Augas Santas)



sábado, 16 de noviembre de 2013

En las antípodas


Lejanía y cercanía..., dos conceptos tan relativos como subjetivos. Podemos sentirnos tan cerca estando tan lejos, y sentirnos tan lejos estando tan cerca. Algo parecido a lo que sucede con la soledad, que puede invadirnos a pesar de estar rodeados de personas, porque nos resultan extrañas, ajenas. Y paseamos por nuestra mente buscando ese rincón en el que duermen los momentos que nunca olvidamos y que nos permiten creer que caminamos hacia algún lugar (aunque sea cerca de las antípodas, reales o creadas).


martes, 12 de noviembre de 2013

La melancolía

Foto: I.D.I.
A veces nos invade la punzada de lo que fue o de lo que pudo haber sido, y a ella se añade el temblor de lo que será o de lo que podría ser. La melancolía nos retrotrae al recuerdo de lo que no dijimos, lo que no hicimos, lo que nadie supo, lo que dejamos fuera de nuestra vida, lo que guardamos tan dentro que ha llegado a ser inaccesible. Esa melancolía nos convierte en objetos en manos de una vida que nos lleva por senderos que acabamos asumiendo como propios sin saber la verdadera razón, a la espera de algo que desconocemos.



miércoles, 6 de noviembre de 2013

El último baile en el umbral de la nada

Sólo quería desaparecer, diluirse como un líquido que se escapa de las manos, difícil de retener, que tan solo un recipiente sin vida podría contener. Anhelaba lo que no tenía, tenía lo que no anhelaba. Había llegado a su propio umbral de dolor, a ese umbral en el que uno no es nadie, en el que todos son ninguno, en el que la muchedumbre, lejos de ser un consuelo, es una penitencia. A ese umbral en el que cada cual decide dónde pondrá el punto de inflexión, si fuera de sí mismo o dentro de su propio ser (lleve eso a donde lleve, y sea eso lo que quiera que sea). 
ÚLTIMO BAILE
Entonces abrió el grifo del agua y la dejó correr..., y se quedó allí, escuchando su sonido, viendo cómo algunas gotas parecían saltar..., y se dejó llevar por ella, como en un baile pero al revés.