viernes, 7 de marzo de 2014

Mujeres desnudas, extrañas, marcianas...

Roto por dentro y por fuera. Rota la cabeza, el cuerpo, el alma, roto por dentro el corazón. Cansado. Y entonces la vio. No la esperaba, apenas la reconocía. De entre todas las caras que había visto en su vida..., la vio deslumbrante, casi marciana. E inmediatamente se esfumó su tristeza. Volvió a correr la sangre, a bombear de nuevo el corazón, a sucederse los días y las noches. Era primavera.


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