martes, 22 de marzo de 2016

domingo, 20 de marzo de 2016

Cerrando el invierno

La vida parece tener esa forma extraordinaria e inesperada, a veces deforme e incomprensible, a veces cercana y transitable. Su pasado permite que nos reflejemos, como lo hacemos en el agua, o en los cristales, y su futuro nos inquieta en ocasiones, y nos esperanza en otras, como lo hace aquello que desconocemos y que aún no hemos sentido. Pero a veces lo que se ha ido se niega a marcharse, como los libros que se amontonan a pesar de haber sido leídos, los perfumes que quedan grabados en nuestro recuerdo, o las flores que parecen no marchitarse nunca… Así, con todo, él esperaba cada mes de abril a que ella llegara y dejara sobre su lápida un ramo de margaritas, reencontrándola en cada vida, renaciendo cada año.